lunes, 20 de diciembre de 2010

Argentina ratificó el tratado que protege el patrimonio subacuático como es el caso de la corbeta inglesa Swift

Buenos Aires, 20 de Dic. .- La Argentina se sumó a la lista de países que han ratificado la Convención para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, elaborada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Con esta decisión la Argentina asume nuevas responsabilidades a nivel internacional destinadas a fortalecer el cuidado del patrimonio cultural subacuático que yace en sus aguas.

La protección y la preservación de los restos arqueológicos que yacen sumergidos en aguas de mares, ríos y lagos se han visto reforzadas gracias a la ratificación de la Argentina de la Convención para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, elaborada por países miembro de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Este tratado internacional establece que el patrimonio cultural subacuático no puede ser objeto de compra, venta o transacción comercial alguna y ofrece herramientas para que los Estados mejoren la protección de los objetos arqueológicos. Con el voto de la Argentina, ya son 35 los países que han ratificado dicho convenio.


“Cuando los cazadores de tesoros irrumpen en sitios arqueológicos simplemente toman piezas que les resultan de valor para obtener algún beneficio económico y en esa acción se pierde información muy valiosa para el conocimiento. Los artefactos se estudian en asociación , o sea en contexto, y todos revisten la misma importancia porque constituyen una pieza del complejo rompecabezas de la historia”, indicó Elkin Dolores, investigadora del CONICET y directora del Programa de Arqueología Subacuática (PROAS) del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación.,
La arqueóloga también se desempeña como directora de las investigaciones submarinas de la corbeta inglesa Swift, hundida en 1770 frente a Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz, Y agregó: “La convención de la UNESCO exige, entre otras cosas, la capacitación profesional adecuada en arqueología y conservación para la intervención sobre el patrimonio subacuatico.”

Asimismo, la convención fomenta la cooperación internacional. “No olvidemos que en el caso de los barcos hundidos, que constituyen gran parte del patrimonio cultural subacuático, el lugar de origen y el lugar de naufragio rara vez coinciden, por lo cual la mejor manera de proteger ese patrimonio es mediante el trabajo conjunto de los distintos interesados”, resaltó Elkin.

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